la importancia de la lectura
importancia de la lectura
Prólogo.
Si le preguntáramos a un adolescente, cuántas horas pasa en el día en Internet, en especial en las Redes Sociales, nos sorprenderíamos. Y si le preguntáramos cuántos libros ha leído en lo que va del año, también nos sorprenderíamos.
Seguramente ha pasado la mitad del día socializándose en su ordenador, pero difícilmente haya llegado a terminar una novela desde enero del 2012 hasta el momento. O en toda su vida.
Sin embargo, tal vez nunca ha sido tan importante saber leer y comprender lo que se lee como en esta época; en la cual la información fluye rápidamente y exige una comprensión casi inmediata.
Quien no sabe hoy analizar un texto, difícilmente podrá hacer una buena utilización de las Nuevas Tecnologías, en lo que comprende a un uso racional y coherente de las mismas.
Y me atrevería a afirmarlo: La Sociedad actual, la sociedad del siglo XXI es la sociedad de la
Si le preguntáramos a un adolescente, cuántas horas pasa en el día en Internet, en especial en las Redes Sociales, nos sorprenderíamos. Y si le preguntáramos cuántos libros ha leído en lo que va del año, también nos sorprenderíamos.
Seguramente ha pasado la mitad del día socializándose en su ordenador, pero difícilmente haya llegado a terminar una novela desde enero del 2012 hasta el momento. O en toda su vida.
Sin embargo, tal vez nunca ha sido tan importante saber leer y comprender lo que se lee como en esta época; en la cual la información fluye rápidamente y exige una comprensión casi inmediata.
Quien no sabe hoy analizar un texto, difícilmente podrá hacer una buena utilización de las Nuevas Tecnologías, en lo que comprende a un uso racional y coherente de las mismas.
Y me atrevería a afirmarlo: La Sociedad actual, la sociedad del siglo XXI es la sociedad de la
Lectura

Saber leer, saber comprender…La importancia del lenguaje se valora cada vez más en las sociedades modernas. Esto se debe a que no solo define al ser humano, sino que también facilita y perfecciona las relaciones humanas en sí y con el contexto que a éstas rodean.
L a lectura es el verdadero camino hacia el conocimiento y la libertad, ya que nos permite viajar por los caminos del tiempo y el espacio, así como también conocer y comprender las diferentes sociedades y sus culturas.
En los niños, la lectura no solo divierte y desarrolla su vocabulario, sino que incentiva su imaginación, aumenta el conocimiento académico y de la vida diaria, y le facilita la interacción con los demás integrantes de la sociedad.
En el documento “Hacia las Sociedades del Conocimiento” (Unesco, 2005) se plantea que a partir de una sociedad tan tecnologizada como la que vivimos, tanto la escritura como la contabilidad deben ser elementos omnipresentes e indispensables para la vida cotidiana y el ejercicio de la ciudadanía.
El dominio lector, la escritura y el cálculo elemental siguen siendo los objetivos primordiales para “Aprender a Aprender” e ir desarrollándonos cada vez más como seres autónomos, y no dependientes de cualquier gobierno o ideología de turno.
Importancia de la Lectura.
Podemos decir que la Lectura es el medio más eficaz para la adquisición de conocimientos ya que enriquecen nuestra visión de la realidad, intensifica nuestro pensamiento lógico y creativo, y facilita la capacidad de expresión.
Cumple un papel fundamental en el incremento de nuestra capacidad intelectual y por lo tanto, de nuestro desarrollo como ser humano independiente.
Leer equivale a pensar, así como saber leer significa tener la capacidad de identificar las ideas básicas de un texto, captar los detalles más relevantes y brindar un juicio crítico sobre lo que se está leyendo.
En definitiva leer implica razonar, crear, soñar y convertirnos en seres cada vez más tolerantes y respetuosos de las diferencias de los demás, consiste en aprender a observar la sociedad desde un nuevo punto de vista mucho más objetivo, alejándonos de prejuicios e ideas contradictorias a la realidad.
¡Lea, Lea… y siga leyendo!
Desarrollar el gusto por la lectura, así como incentivar a las personas que nos rodean hacia la lectura debe ser un reto que debemos plantearnos cada uno de nosotros.
Las sociedades democráticas en que vivimos exigen cada vez más ciudadanos pensantes y libres de ideas arcaicas y peligrosas que podrían perjudicar su buen funcionamiento.
Debemos hacer de la lectura un hábito permanente, convertir el acto de leer en un momento placentero, gratificante y compartido.
Indiscutiblemente no saber leer en la sociedad tecnologizada en que vivimos solo puede conducirnos a una exclusión social, cultural, política y económica; o lo que es peor, a un destierro absoluto de los principales ámbitos en que se mueven la mayoría de los miembros de la sociedad de la que formamos parte.
Si queremos ser los dueños de las Nuevas Tecnologías y no solo sus esclavos, solo nos queda un camino: Aprender a leer y a comprender aquello que hemos leído.
Ese, es el principal desafío que todos tenemos actualmente.
Cumple un papel fundamental en el incremento de nuestra capacidad intelectual y por lo tanto, de nuestro desarrollo como ser humano independiente.
Leer equivale a pensar, así como saber leer significa tener la capacidad de identificar las ideas básicas de un texto, captar los detalles más relevantes y brindar un juicio crítico sobre lo que se está leyendo.
En definitiva leer implica razonar, crear, soñar y convertirnos en seres cada vez más tolerantes y respetuosos de las diferencias de los demás, consiste en aprender a observar la sociedad desde un nuevo punto de vista mucho más objetivo, alejándonos de prejuicios e ideas contradictorias a la realidad.
¡Lea, Lea… y siga leyendo!
Desarrollar el gusto por la lectura, así como incentivar a las personas que nos rodean hacia la lectura debe ser un reto que debemos plantearnos cada uno de nosotros.
Las sociedades democráticas en que vivimos exigen cada vez más ciudadanos pensantes y libres de ideas arcaicas y peligrosas que podrían perjudicar su buen funcionamiento.
Debemos hacer de la lectura un hábito permanente, convertir el acto de leer en un momento placentero, gratificante y compartido.
Indiscutiblemente no saber leer en la sociedad tecnologizada en que vivimos solo puede conducirnos a una exclusión social, cultural, política y económica; o lo que es peor, a un destierro absoluto de los principales ámbitos en que se mueven la mayoría de los miembros de la sociedad de la que formamos parte.
Si queremos ser los dueños de las Nuevas Tecnologías y no solo sus esclavos, solo nos queda un camino: Aprender a leer y a comprender aquello que hemos leído.
Ese, es el principal desafío que todos tenemos actualmente.
La importancia de descubrir la lectura desde la infancia
Los libros son un pilar fundamental en el desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños. Embarcarse en la lectura desde la infancia no solo proporciona deleite y placer, sino que aporta una magnífica herencia cultural, científica y literaria. Es un transporte de lo más efectivo, que nos acerca a nuevos e interesantes mundos.
La lectura es un maravilloso proceso interactivo en el que se establece una importante relación entre el texto y el lector que contribuye al desarrollo de las áreas cognitivas del cerebro y el desarrollo emocional. La importancia de adquirir este hábito desde edades tempranas se basa en sus beneficios a la hora de estudiar, adquirir conocimientos y la posibilidad de que los niños/as experimenten sensaciones y sentimientos con los que disfruten, maduren y aprenden, ríen y sueñen.
El problema es que hoy en día la digitalización ha influido en muchas ocasiones de forma negativa en la lectura, no solo para los niños. A menudo es frecuente ver a los niños entretenerse con tablets o smartphones desde una edad muy temprana, antes incluso de que aprendan a leer o a escribir. Independientemente de la conveniencia o no de este hábito, es importante aprovechar esta etapa en la que están ávidos de recibir información para despertarles esa curiosidad innata mediante la lectura de un libro. Por ejemplo, leyéndolo para ellos.
Entonces, ¿cuáles son los beneficios de la lectura desde la infancia? El primero, y más evidente, es favorecer que los niños sean buenos lectores en el futuro.
En todas las edades la lectura es un vehículo de comunicación que implica una serie de ventajas en el desarrollo del menor, incluso antes de que aprendan a hablar, la lectura se puede presentar mediante dibujos e ilustraciones.
La lectura ayuda a expandir la capacidad de atención de los niños/as y a mejorar su capacidad de pensar con claridad, ya que las historias y su estructura de “principio, nudo y desenlace” ayudan a sus cerebros a pensar en orden y a vincular causas, efectos y significados.
Asimismo, disfrutar de un libro desde pequeños favorece el aprendizaje de palabras – complejas y no complejas- con mayor rapidez, mejora su comprensión, la ortografía, la expresión, la redacción, ejercitan su cerebro y estimulan enormemente su creatividad e imaginación. Esto les permite leer en voz alta con mayor seguridad y tener un excelente desempeño escolar.
Igualmente, si un niño/a se adentra en las aventuras que un libro le proporciona, aumenta, sin duda, los niveles de atención, de memoria y concentración, adquiriendo la capacidad de escuchar y entender lo que se les dice con mayor eficacia.
Además, es evidente que la lectura permite dejar volar la imaginación, transportar al pequeño a nuevos mundos, escalando evolutivamente en la capacidad creativa, haciéndolo, al mismo tiempo, más consciente de sus propias emociones y mejorando la empatía hacia los demás.
Cuando los peques leen bien, incrementan su aprendizaje activo y surge un potencial bastante grande en el futuro de su desarrollo, consiguiendo que se fomente su autonomía y su implicación en su propio proceso de aprendizaje.
La lectura incentiva en ellos/as el interés por diferentes áreas, como naturaleza, historia o arte, ayudándoles a descubrir su vocación en una edad temprana.
¿Cómo podemos actuar los padres, tutores, monitores y educandos para fomentar la lectura en la etapa infantil?
En muchas ocasiones, tanto niños/as como adolescentes suelen asociar la lectura con el trabajo, generando fuertes deficiencias lectoras y en el dominio de la lengua. Está en nuestras manos la importante labor de enseñarles su vital importancia y de que conozcan sus ventajas.
A pesar de que antiguamente eran las escuelas las encargadas de fomentar la lectura en la etapa infantil, hoy en día este rol involucra a más agentes del entorno del niño para incrementar los efectos de esta gran labor.
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